lunes, 7 de febrero de 2011

CAMILO ZAPATA EL CLARINERO MAYOR Y PADRE DEL SON NICARAGUENSE.

CAMILO ZAPATA EL CLARINERO MAYOR Y PADRE DEL SON NICARAGUENSE.: "
De madre jinotepina y padre chinandegano, Camilo Zapata nació en Managua el 25 de septiembre del año 1917, Bachiller del Colegio Bautista, estudió topografía por correspondencia y se fue a Chinandega después del terremoto del 23 de diciembre de 1972 que destruyó la capital.
Se inició a los quince años en Managua cuando cantaba en la emisora "Rubén Darío", mientras sus compañeros Francisco Fiallos, Juan Ramón Bermúdez y David Loáisiga, lo hacen en "YNOP", la emisora que en el año 1932 funcionaba en la capital. En ese tiempo estaba de moda los paseos a la costa del lago de Managua, sector de Miralagos. Mucha gente se reúne en ese lugar, lo que era aprovechado por Camilo y otros jóvenes para tocar la guitarra, cantar y darse a conocer.
Pero su aparición hay que ubicarla en un momento histórico, cuando se emprende a la búsqueda y la afirmación de la identidad nacional, tras las negativas consecuencias culturales que había dejado la ocupación norteamericana. Por eso no resulta arbitrario relacionar la publicación de los poemas nicaragüenses, de Pablo Antonio Cuadra en 1934, con "Caballito Chontaleño" de Camilo Zapata, canción escrita ese mismo año, en compás de seis por ocho, constituyendo la partida de nacimiento del "Son Nica".
Con este nombre se ha identificado ese ritmo popular y típico lo nuestro visto con nuestros propios ojos iniciando por Zapata, quien después estrena "El Nandaimeño", "El Solar de Monimbó" y "El Ganado Colorado", por citar tres de sus piezas consagratorias. Ritmo que José Francisco Borgén propuso denominar con acierto rascado y que, erradamente, se le difundió como "Canción folklórica". El mismo Borgén describió a Zapata cuando participaba en los programas vivos de la Radio La voz de la América Central: "Pequeño, flaco, moreno, despreocupado".
Su humildad le atrae simpatías; pero, más que su humildad, el hecho de llevar al micrófono melodías frescas de nuestros campos" y también de nuestros pueblos y ciudadelas, como lo revelará en sus canciones "Nindirí", "Ticuantepe" y "Callecita Colonial"
Camilo Zapata se había graduado en México de Ingeniero Topógrafo con especialidad en sistema de riego y conservación de suelos, profesión que le condujo a conocer, palmo a palmo, buena parte del territorio nacional y a crear consciente en palabras de Pablo Antonio Cuadra él son que nos baila adentro, en el subconsciente musical del pueblo. Fue el primero que valoró y dio continuidad culta al ritmo popular más característico de los nicaragüenses". Para Carlos Mántica, introdujo nuestros ritmos de inspiración folklórica a los salones "vistiendo a la marimba de guitarra".
Para nosotros, integra con Erwin Krüger y Tino López Guerra el trío de oro" de la música típica o vernácula de Nicaragua. Además, fue el primer nicaragüense que grabá en disco "Caballito chontaleños" y "Solar de Monimbó", prensado por la RCA de México, cuando los discos eran de 78 revoluciones por minuto; y el primer en internacionalizarse. Sus composiciones fueron interpretadas por los Hermanos Silva (chilenos), Los Diamantes (peruanos), Los Quipus (ecuatorianos) y otros."
Sin embargo, su producción no se limitó a la tendencia vernácula. Su "Pregón del Paletero", que el público privilegiado en los años 40, no era un aire nicaragüense, sino que estaba tocado de cubanismo. Por lo demás, fue autor de melodías de toda índole: valses, tangos, pasillos, boleros, pregones y villancicos. En este último género tuvo repercusión su "Campanitas de Navidad". Festivo, rico en matices y en color local, el compositor pionero Camilo Zapata al crear el "son nica" tocó las cuerdas más sensibles del alma de nuestro pueblo.
El 16 de abril de 1994, la Casa del Artista le brinda un homenaje al insigne compositor. Varias cuadras fueron cerradas para que la gimnasia rítmica del Instituto Nacional Ramírez Goyena y por lo menos cinco mil personas pudieran decirle adiós al gran compositor pinolero que se marcha de su amada Nicaragua, para residir en los Estados Unidos de América.
Camilo, visiblemente emocionado, dijo que agradecía profundamente el gesto de los artistas nacionales y les instó a conservar vivo el espíritu de colaboración a este patrimonio, ya que redundará en beneficio de las nuevas generaciones. También indicó que se deben apartar las diferencias y el egoísmo y buscar el bien común unidos por el arte en beneficio de todos.
Don Carlos Garzón (q.e.p.d) impuso la distinción en oro, seguido de la entrega de un pergamino de honor por parte de la Compañía Cervecera Nacional de manos del Lic. Guillermo Mejía. Luego el vicepresidente de la Casa del Artista Nacional, Lic. Hosman Balmaceda, entregó también un reconocimiento en nombre de la Casa del Artista y de Margarina Cremy. Una centena de artistas aguardaba pacientemente a rendir homenaje al gran compositor del "Caballito Chontaleño", "La Minga Rosa Pineda", "El Solar de Monimbó", y tantas otras.
Dentro de los artistas participantes en este homenaje estaban viejas glorias de nuestro arte como: Jorge Isaac Carballo, Gilberto Guzmán, Jimmy Wilson, Daysi Wilson, Eveling Martínez, Otto de la Rocha, [[Mario Montenegro, Trío Los Andes, entre otros. Participaron también poetisas, fonomímicos, guitarritas, ENIGRAC, la comisión de la Cultura de la Asamblea Nacional, el coreógrafo Bayardo Ortiz y los miembros honorarios de la Casa del Artista Nacional.
En este homenaje Camilo Zapata inauguró el mural que está situado a la entrada de la Casa del Artista Nacional, al lado de Don Gilberto Guzmán, obra hecha por el caricaturista y pintor Luis Cuadra, mejor conocido en el ambiente artístico como ARCHI. El 29 de agosto de 1998, El Ballet Folklórico Nicaragüense, le brindó un homenaje al creador del "Son Nica" con la puesta en escena del tema musical "Minga Rosa Pineda", se seleccionó este tema por ser uno de los más conocidos de Camilo Zapata, dijo el director del grupo, Ronald Abud Vivas.
Camilo Zapata vivió rodeado de trofeos, diplomas y condecoraciones que, gobiernos extranjeros y el de Nicaragua, le han tributado en reconocimiento a su labor artística. LIC:RENE DAVILA"

ERWIN KRUGER MUSICO ACUARELISTA NICARAGUENSE.

ERWIN KRUGER MUSICO ACUARELISTA NICARAGUENSE.: " Erwin Krüger nació en León, en el año de 1915. Su padre fué alemán y su madre nicaragüense. En 1938 recibe un premio por su canción "La sierra de mi tierra".
Le siguen premios con la canción "Monimbó" en 1941 y por la que muchos años más tarde salvó su vida en una calle del barrio al cual había compuesto la canción.
Erwin Krüger integró el renombrado "Trío Monimbó" con su hermano Carlos quien era cantante y el guitarrista Pepe Ramírez. Erwin Krüger fundó el conjunto "Los Alzacuanes" en 1932 y, ese mismo año, el famoso "Trío Xolotlán"; luego "Los Pinoleros" en 1934 y posteriormente el ya referido "Trío Monimbó".
Si bien Camilo Zapata, con el "Caballito chontaleño", había incorporado el son nica a nuestro cancionero culto y los sones de marimba a la guitarra, Krüger descubrió en su canto el paisaje y la tierra, valorándola con amor. De ahí se haya infundido mucha poesía a la letra de sus canciones. Las más celebradas fueron: "Barrio de pescadores", "El sabanero", "El lechero", "El zenzontle", "Mi pueblito" y "Queja india" – quizás la primera canción de protesta de Nicaragua -, aparte de "Monimbó".
Al respecto, Carlos Mántica ha contado que en una visita a ese barrio de Masaya – para asistir a la toma d posesión del "Alcalde de vara"-, deambulaba con Krüger entre los solares, cuando les salió al encuentro un monimboseño machete en mano y muy pasado de tragos. "Me preguntó mi nombre con cierta malacrianza – recuerda – y desde luego, mi nombre no le dijo nada, luego se dirigió a Erwin y cuando le dijo soy Erwin Krüger, se le iluminó la cara y dijo: Elver Griber, el compositor de Monimbó. Se le echó encima, le dio un gran abrazo y le dijo: Hermano, ahora puedo morir en paz y finalmente le tomó las manos y se las besó".
Mántica opina que es en "Barrio de pescadores" donde Krüger mejor recoge y conserva el paisaje, pero no se agota allí su pincel de acuarelista. Hay estrofas que superan a las de la canción anterior, pertenecientes a sus composiciones "Luna en el estereo", "Estampa serrana" y Mi pueblito", escritas en México, donde vivió varios años trabajando para la radio emisora YNOW. Asimismo, su labor de reivindicación musical fue tan profunda y acentrada que la realizó en no menos de 14 países, conquistando aplausos y premios en festivales internacionales: los de Manizales, Colombia, Miami, República Dominicana y en diversas representaciones en cada uno de los países de Centroamérica. Fue también, con Carlos Mántica, el coproducto del Primer Festival Folklórico Nicaragüense.
En esa dirección, Krüger realizó otra labor: la de musicólogo, rescatando del campo y repopularizándolas – a través de sus conjuntos y del disco – canciones folklóricas como "Palomita guasiruca", "La canción del garrobo" y "Doña sapa". Pero este bohemio responsable y alegre, trabajador y forjador de un hogar modelo, tuvo un encuentro definitivo con Cristo el 14 de septiembre de 1965, sin modificar su alegría y picardía connaturales. Nicaragua Hoy
"Para quienes lo conocimos de cerca y a fondo –ha escrito Mántica-, Erwin es uno de esos personajes que marca, que deja huella, porque contagiaba a los demás con su propio ser... Sabía que amaba lo que hacía y hacía lo que quería. Difícilmente se puede tener más éxito que esto. No le conocí enemigos, nunca alimentó rencores, no lo envaneció la fama, no le esclavizó el dinero y nunca lo venció el dolor. En su compañía se igualaban ricos y pobres que con igual ilusión buscaban su amistad, le hicieron círculos teólogos y artistas, sabios e ignorantes, santos y pecadores". LIC:RENE DAVILA"

domingo, 6 de febrero de 2011

EL DIVINO LEPROSO DE RIÓ CHIQUITO - LEÓN NICARAGUA


                                               AMORES DE ABRAHAN.
EL DIVINO LEPROSO DE RIÓ CHIQUITO - LEÓN NICARAGUA: "
José de la Cruz mena nació en León el día 3 de mayo de 1874 y sus padres fueron Don Yanuario Mena y Doña Celedonia Ruíz. Comenzó a estudiar música con su padre, de quien aprendió la ejecución del cornetín. Fue asistido por su hermano mayor Jesús Isidoro y luego estudió con el maestro director Alejandro Cousin. En el año 1888, a los 16 años, ingresó a la Banda de los Supremos Poderes.
"El divino leproso", así le llaman a José de la Cruz Mena, principal representante armónico de la cultura de León de fines del siglo XIX y principios del XX.
José de la Cruz Meba viaja a Honduras e ingresa a la Banda Nacional que dirigía entonces Don Adalid Gamero, de este aprendió a ejecutar barítono. Allí compone la danza "El Nacatamal". Luego pasa a El Salvador, donde se incorpora a la Banda de los Supremos Poderes bajo la dirección del maestro Dreus y se infecta de lepra. Es cuidado en un hospital en donde obsequia a la Madre Superiora de ese centro unas "Avemarías", enviadas posteriormente a España para su ejecución.
En 1892 regresa a Nicaragua presintiendo ya su contaminación por la lepra que fue confirmada cuatro años después. Debido a ello tuvo que aislarse posteriormente en una cabaña en las márgenes del Río Chiquito, a doscientas varas al Poniente del Puente". Y se dedica a componer música. Pero queda completamente ciego. Tenía entonces únicamente 22 años. Con el transcurso de los años, aqui recibieron sus dictados Jerónimo Castellón, Bernardino Turcíos, Rubén Galiano, Pantaleón Vanegas y Daniel Cuadra, de quienes el Fondo Histórico Documental de la Música Nicaragüense posee varios manuscritos. De José de la Cruz Mena, dicen que usaba como diapasón un trozo de riel que colgaba del techo de su cabaña.
Esto -escribe el Dr. Edgardo Buitrago- "le obligó a encerrarse aún más dentro de sí mismo, dejando transcurrir su existencia al vaivén de una hamaca que colgaba de dos horcones de su rancho". Pero varios jóvenes músicos ofreciéndose para transcribir al pentagrama su inspiración, llegan a visitarlo.
El Presidente José Santos Zelaya fue gran admirador suyo. Tras el estreno de la marcha que el músico leonés le dedicó, dispuso lo siguiente; que se le concediera una plaza de sargento para solventar sus necesidades, que se le respetara en su retiro del Río Chiquito y que se le borrara de la lista de leprosos que habrían de transportar a la Isla de Aserradores.
Su hermano Manuel Roldán Mena, autorizó a Don Juan Deshon para que se imprimieran póstumamente en Alemania sus "valses Ruinas y Amores de Abraham". José María Vélez, un notable pianista español que hizo de Nicaragua su patria adoptiva, estuvo al cuidado de otra edición de los mismos valses, de "Bella Margarita", dedicada a Doña Margarita Lacayo Lacayo, "Tus Ojos".
Con muchos valses compuestos con gran maestría, obtiene la fama en septiembre de 1904, durante la celebración de los primeros Juegos Florales de León, ganando el primer premio en música con el vals "Ruinas" que fue ejecutado por Doña Margarita Alonso en un solo de piano . Formaron el jurado Don Marcelo Soto, Don Pablo Vega y Raudes y Don Isaías Ulloa. Fue tal la alegría y el entusiasmo que provocó en el público su pieza que el galardonado -pese a su enfermedad contagiosa- fue llamado al Teatro Municipal para recibir la merecida aclamación:"¡Viva Mena!", exclamaban repetidamente su pueblo a divisarlo en "el gallinero", la galería más alta del teatro.
El divino leproso murió en León el 22 de septiembre de 1907, en una soledad amarga sufriendo los cruentos dolores de su enfermedad.Los funerales de José de la Cruz Mena revistieron gran solemnidad y el Responso y la Misa Solemne de cuerpo presente se realizaron en la Capilla de la Catedral Metropolitana, acompañados por la Filarmónica dirígida por el maestro Pablo Vega y Raudes. Diez años sufrió la enfermedad, muriendo a la edad de 33 años en 1907, el primer director de sus famosos valses fue Don Marcelo Soto. Ahora, sus restos descansan en una de las gruesas paredes de la Catedral de su ciudad natal leon.

LIC:RENE DAVILA"

sábado, 5 de febrero de 2011

El ojo de Google entra en el museo

El ojo de Google entra en el museo · ElNuevoDiario.com.ni

LA AZAROSA VIDA DE ROSA SARMIENTO MADRE DEL BARDO UNIVERSAL RUBEN DARIO.

LA AZAROSA VIDA DE ROSA SARMIENTO MADRE DEL BARDO UNIVERSAL RUBEN DARIO.: "



El 16 de abril de 1866 fue celebrado en la catedral de León, Nicaragua, el matrimonio religioso de Manuel García Rojas (conocido también por Manuel Darío) y Rosa Sarmiento Alemán. Él tenía 46 años y ella 22. Huérfana, Rosa era protegida de su tía carnal Bernarda Sarmiento de Ramírez, hermana de su padre Ignacio; y Manuel se había instalado en la ciudad con un negocio de telas. Mas la unión, concebida por el clan Darío, no resultó: a los días de casada, Rosa recibiría maltrato físico de Manuel, su primo en tercer grado de consanguinidad.
Viva, guapa y de atractiva voz dotada para el canto
Escasa información se dispone de la vida de esta joven: a los tres años de edad —o a los tres días de nacida, según otros— se trasladó a León desde Chinandega —donde había visto la luz en 1840— al hogar Ramírez Madregil-Sarmiento Mayorga, parientes entre sí. En ese hogar creció y aprendió todos los oficios domésticos, a leer y a escribir por su propia iniciativa, ya que era viva, guapa y poseía una atractiva voz dotada para el canto.
De catorce, quince años, trabajó como dependiente del establecimiento comercial “Maduro y Cía. Ltda.” (cuyo dueño era un súbdito danés), sin dejar sus quehaceres en la casa de la tía Bernarda. Un día conoció a un joven en Masaya: Aurelio Avilés, y ambos quedaron prendados e iniciaron una correspondencia que incluía el enlace matrimonial. Pero la fibra trágica de la que estuvo tejida la existencia de Rosa Sarmiento impidió ese destino. Y doña Bernarda, secundada por su hermana Petronila Rojas de García, madre de Manuel García —el tendero solterón— arregló casarla con éste, proclive a las mujeres y a la bebida.
Como se dijo, Manuel García era 24 años mayor que Rosa, pues había nacido el 8 de julio de 1820 y tenía dos de pretenderla. Así lo revela la diligencia matrimonial ante la autoridad eclesiástica; en ella, Rosa declara haber olvidado el apellido de su madre porque la dejó muy tierna cuando murió. Don Manuel, por su lado, expresó públicamente su decisión de desposarla y, además de enfatizar que le era urgente casarse cuanto antes solicitaba que se le dispensen las proclamas que por su parte habrían de leerse en Chinandega como en esta ciudad [León], pues cualquier dilación le acarrearía mucho perjuicio en su solicitud.
No hubo dilación alguna. La familia lo había preparado todo: aprobada la solicitud de matrimonio, el canónigo de turno en Catedral concluyó la diligencia diciendo: Imponemos en penitencia a los contrayentes cuatro confesiones y comuniones y el Santísimo Rosario por ocho días, y valga siempre que la enunciada Rosa Darío no haya sido robada o que habiéndolo sido no permanezca en manos del raptor. De esta manera se unieron tanto civil como religiosamente en virtud del Concordato entre la República de Nicaragua y la Santa Sede, firmado en 1862.
A los nueve meses y siete días —el 18 de enero de 1867— nacía el primogénito en Metapa, poblado de la zona central del país correspondiente hoy al departamento de Matagalpa. ¿Su nombre? Félix Rubén García Sarmiento. La madre, decidiendo huir de su cónyuge en compañía de su tía Josefa, había tomado el viejo camino carretero de Las Segovias hacia el valle de Olominapa, en donde la mencionada tía era dueña de un pequeño negocio. Mas la gravidez de Rosa, no permitiéndole avanzar, le obligó a dar a luz en la pobrísima vivienda de Cornelio Mendoza, amigo de la familia.
“El Bocón”, tío abuelo de Darío
El 3 de marzo del mismo año, el recién nacido se hallaba con su madre en León. Ese día fue bautizado en la capilla del Sagrario de Catedral y lo apadrinó su tío abuelo —que haría de padre— Félix Ramírez Madregil, “El Bocón”: liberal, unionista centroamericano y partidario del líder democrático Máximo Jerez (1815-1881). Crece dentro del hogar de don Félix —alto, buen jinete, moreno y de barbas muy negras— y de su tía Bernarda, en una casona esquinera de la calle Real de León, cuna de sus antepasados.
Al poco tiempo, su madre lo traslada a San Marcos de Colón, Honduras, pueblo fronterizo con Nicaragua, instalándose allí junto a un estudiante hondureño que había alquilado una pieza en la casa de doña Bernarda: Juan Domingo Soriano. Sin embargo, su tío abuelo —a lomo de mula— marchó a traerlo retornando con él a León. De la unión de Rosa con Soriano nacería una hermanastra de Rubén: Dolores (conocida por) Lola Soriano de Turcios.
Lo demás es muy conocido y trillado e incluso legendario. Y no es necesario reiterarlo. Basta señalar que en todos los sufrimientos maternales de Rosa Sarmiento prevaleció el amor a su hijo. Éste, en su autobiografía, la recuerda en tres momentos: muy niño, en el escenario rural de San Marcos de Colón, Honduras (Una señora delgada, de vivos y brillantes ojos negros… blanca y de tupidos cabellos, alerta, risueña, bella); más grandecito, a los trece años, cuando se le apareció con una vecina, como una rara visión, obsequiándole dulces y regalitos, aparte de prodigarle mil palabras de ternura; y ya formado, a los 26, de regreso del primer viaje a España, cuando lo atendió y cuidó en León, acompañada de su hermanastra Lola, en la crisis alcohólica que se le desató al enterarse de la muerte en El Salvador de Rafaelita Contreras, su primera esposa.
La única carta del poeta a Rosa
Pero no se ha difundido lo suficiente la única carta que el poeta escribió a su madre desde San Salvador el 10 de octubre de 1890. En ese texto agradece a Rosa el haberle felicitado, a través de un telegrama, por su veintitrés cumpleaños; le habla de una empresa (el diario unionista La Unión, que dirigía) y se acuerda de su medio hermana, le adjunta otro texto epistolar y le habla de Víctor Romero, compatriota nicaragüense, dueño de la hacienda La Fortuna —próxima a la ciudad de Sonsonate—, en la que el poeta había permanecido varias semanas redactando la biografía de su finado amigo chileno Pedro Balmaceda Toro. Dice:
Mi querida madre:
Recibí su telegrama, que le agradecí profundamente, pues fue la primera de las felicitaciones que recibí. / Sé que tengo deberes y procuraré cumplirlos. Mi empresa está medio afirmándose. / Ruégole haga llegar esa carta que, como usted comprenderá, me interesa. / Abráceme a Lola en mi nombre. / Romero llegó. Es un excelente muchacho, que ha sido muy buen amigo mío, pero nunca mi protector. Éstos nunca los he tenido. Le recomiendo la carta. Le escribo corto, porque el correo se va / Le saluda con cariño y respeto, su hijo, / Rubén.
Para entonces, habían transcurrido casi quince meses de la resolución del litigio por los bienes de don Manuel Darío, fallecido el 5 de noviembre de 1888, entre el poeta —atosigado de deudas— y la viuda, declarada pobre de solemnidad por la municipalidad de Chinandega el 27 de mayo del mismo año. Resolución dictada por el sentimiento maternal de Rosa, quien —copio el escrito introducido por el abogado José Madriz ante el Juez de Primera Instancia Civil— jamás tuvo la intención de reclamar un centavo en la sucesión de su finado marido, no porque se creyese destituida de derecho, sino porque para ella ERA MÁS SATISFACTORIO QUE LLEVASE TODA LA HERENCIA SU HIJO DON RUBÉN, a quien ha amado y ama tiernamente… (las mayúsculas son del suscrito).
“La puñalada ha sido la muerte de mi madre”
Seis años después, el 3 de mayo de 1895, fallecía la declarante de este ejemplar amor maternal, y Rubén —mientras luchaba por consagrarse como líder del movimiento literario modernista en Buenos Aires— recibió la noticia con el más intenso dolor. No otra cosa lo indica en la carta, datada del 4 de julio del mismo año, a su amigo el médico Prudencio Plaza: He sufrido, mi querido Prudencio, lo que usted no puede imaginarse. ¡Con decirle que la puñalada ha sido la muerte de mi madre! / Y así, triste, solo, y completamente solo, he padecido inmensamente. ¡Tan solo!… Y por fin, esta noche, a la media noche, en una de las más duras noches de mi vida, le escribo a riesgo de darle unas horas de pena.
Tal fue, en síntesis, la relación humana, desgarradoramente humana, entre Rosa y Rubén; una relación que ya han desarrollado los biógrafos por su contenido dramático. Y el caso de ella, particularmente, inspiró una novela corta de la admirable Rosario Aguilar, publicada en 1967, que lleva de título —escuetamente— el nombre y apellido de ella: Rosa Sarmiento. ¡Rosa Sarmiento! ¡Cuánta desdicha albergó en su alma esta mujer! ¡Cuánto amor de madre entregó a su primogénito!
“Sin apoyo familiar, ni ayuda de mano amiga”
Con todo, ella formó parte de la desolación interior que padecía Rubén como un inadaptado genial que gobierna soberana y absolutamente sobre sus versos, pero obedece —esclavizado— a sus instintos. Ésta fue la lúcida explicación de su vida infortunada que dio el poeta en el prefacio a sus Cantos de vida y esperanza, Los cisnes y otros poemas (1905):
“La historia de una juventud llena de tristeza y de desilusión, a pesar de las primaverales sonrisas; la lucha por la existencia, desde el comienzo, sin apoyo familiar, ni ayuda de mano amiga; la sagrada y terrible fiebre de la lira; el culto del entusiasmo y la sinceridad, contra las añagazas y traiciones del mundo, del demonio y de la carne; el poder dominante e invencible de los sentidos, en una idiosincrasia calentada a sol de trópico en sangre mezclada de español y chorotega o nagrandano; la simiente del catolicismo contrapuesta a un tempestuoso instinto pagano; complicado con la necesidad psicofisiológica de estimulantes modificadores del pensamiento, peligrosos combustibles, suprimidores de perspectivas afligentes, pero que ponen en riesgo la máquina cerebral y la vibrante túnica de los nervios”.
Comentando esa página confesional, conmovida y conmovedora, el mexicano Jaime Torres Bodet afirma que en ella Darío nada oculta al lector: ni la hiperestesia del mestizo inseguro […], ni la afición del poeta en los paraísos embotellados: estímulos al principio, y tóxicos al final […], ni —subrayo— la angustia del chico que apenas supo quién fue su madre y no tuvo ni tiempo ni motivos reales para apreciar al hombre que le engendró…
Don Manuel: ¡Con su pan se lo coma!
Significativamente, su padre aparece en la primera carta conocida del poeta. Fechada en Chinandega el 3 de julio de 1882, y dirigida a uno de sus mejores amigos, Francisco Castro, días antes de su primer viaje a El Salvador: Pídele a don Manuel Darío, en mi nombre, por supuesto, una docena de escarpines y camisolas y… ¡lo que le puedas arrancar! Si se niega, con su pan se lo coma. ¡Con su pan se lo coma! He ahí, tempranamente expresado, el distante sentimiento que tuvo Rubén hacia su “tío Manuel”, como lo llama en sus páginas autobiográficas. Allí también se localiza el siguiente testimonio que lo marcaría para siempre:
“…don Manuel Darío figuraba como un tío. Y mi verdadero padre, para mí, y tal como se me había enseñado, era el otro, el que me había criado desde los primeros años, el que había muerto, el coronel Ramírez. No sé por qué, siempre tuve un desapego, una vaga inquietud separadora, con mi tío Manuel. La voz de la sangre… ¡que plácida patraña romántica! La paternidad única —llegó a esta convicción— es la costumbre del cariño y del cuidado. El que sufre y se desvela por un niño, aunque no lo haya engendrado, ése es su padre. LIC: JORGE EDUARDO ARELLANO."

viernes, 4 de febrero de 2011

PABLO ANTONIO CUADRA POETA ACUARELISTA DEL LAGO DE NICARAGUA.

PABLO ANTONIO CUADRA POETA ACUARELISTA DEL LAGO DE NICARAGUA.: " Nace en Managua el 4 de noviembre de 1912, Pablo Antonio Cuadra fue, además de poeta, ensayista, dramaturgo, crítico literario y de arte, narrador y artista plástico. Ha sido una de las figuras más influyentes de Nicaragua a finales del siglo XX, tanto así que era más conocido con sus siglas: PAC.
Funda el movimiento vanguardista en compañía de José Coronel Urtecho y otros en 1931 en Granada, donde se había bachillerado con los Jesuitas en 1930, dandole especial atención a los aspectos políticos e histórico culturales. Fue uno de los principales fundadores de la poesía nueva en Centroamérica y el eje cultural de la Nicaragua contemporánea.
Dirigió las más importantes publicaciones, desde Vanguardia (1931-33), pasando por el Cuaderno del Taller San Lucas (1942-51), El Pez y la Serpiente (1961), "Exilios", "Poemas nicaragüenses" (1930-1933), "Cantos de Cifar" (1971), entre otros.
En 1936 se licencia en Leyes por la Universidad de Oriente y Mediodía (Granada, Nicaragua). Pero siendo todavía estudiante había tomado ya contacto con el grupo de monárquicos católicos que en la España de la República se habían organizado en torno a la revista Acción Española, de la que muy pronto sería colaborador:
"Era lógico que los ideales sembrados por Maeztu dieran pronto sus frutos. Un día recibí en Acción Española un sobre procedente de Nicaragua, patria del inmortal Rubén, con algunos recortes de periódico enviados por un corresponsal para mí desconocido: Pablo Antonio Cuadra. Leí con atención los artículos y decidí, sobre la marcha, incluir dos de ellos en el número de la revista que estaba preparando. Uno era del propio Cuadra y otro la reproducción de un discurso de José Coronel Urtecho. Tan vibrante era el españolismo de nuestros nuevos amigos, que Maeztu llegó a sentir la alarma de que pudieran despertar recelo en Hispanoamérica sus fervores, confundidos con el resurgimiento de una idea imperialista que se acercaba incluso a la dominación territorial. Para evitar ese riesgo, escribió uno de los pocos editoriales suyos de la revista, titulado "La tradición hispánica en América", en el que afirmaba: "Tenemos miedo que el hispanismo de nuestros amigos de América pueda ocasionar que se les tilde de poco patriotas." Para Maeztu resultaba evidente que los pueblos se gobiernan mejor desde cerca que a distancia; su idea de la Hispanidad era un entretejido de lazos espirituales, ajeno por completo a la dominación territorial. En su pensamiento, todos -españoles, argentinos, peruanos, nicaragüenses...- formábamos parte de la Hispanidad; en modo alguno podíamos ser considerados como padres y el resto hijos menores sometidos a tutela. Los dos nicaragüenses se dieron perfecta cuenta de lo que pretendía don Ramiro. Desde sus generosas afirmaciones iniciales, fue estrechándose una amistad fraternal, en verdadera comunión de ideales y de esperanzas. En setiembre de 1935, Pablo Antonio Cuadra dirigía una hermosa carta a José María Pemán, testigo fiel de las aspiraciones que entonces animaban a parte de la juventud americana. Más tarde, entablaría contacto directo conmigo; pero de ello hablaré en otro lugar.
En 1954 fue nombrado codirector del Diario "La Prensa", cargo que desempeñó hasta 1998. Posterior a su nombramiento creó La Prensa Literaria. Dentro de su labor en el diario destaca su columna "Escritos a máquina", publicada desde 1964.
En 1976 dirigió La Prensa Literaria Centroamericana, fue también catedrático en la Universidad de Austin, Texas (1985). En 1993, ejerciendo la dirección del Diario La Prensa, fue nombrado Rector de la "Universidad Católica Redemptoris Mater", cargo que ejerció hasta su deceso.

Reconocimientos

Entre los reconocimientos que ha recibido están el Premio Centroamericano de Poesía Rubén Darío (1959), el de "Poesía hispánica" (1965), el "Rímini" en Italia (1986), el "Gabriela Mistral" (1991) de la OEA, y recientemente, el Nacional de Humanidades (1999).
Fue declarado Ciudadano del Siglo en el año 2000. En febrero del 2001 le fue otorgado el Doctorado Honoris Causa por la Universidad Americana (UAM), última vez que se le vio en un acto público. LIC.RENE DAVILA."

LA PINTURA PRIMITIVISTA EN NICARAGUA

LA PINTURA PRIMITIVISTA EN NICARAGUA: " El arte primitivista en Nicaragua, se dio a conocer en los años 80, pero no es sólo con los pintores de la Isla de Solentiname que la Pintura Primitivista se inicia en el país. Podemos mencionar tres mujeres pintoras: Asilia Guillén (1887-1964), Adela Vargas (nacida en 1910) y Salvadora Enríquez de Noguera (nacida en la segunda mitad del siglo XIX), quienes comenzaron en los años 50 a pintar motivos de la naturaleza nicaragüense y también las fiestas tradicionales de los pueblos en Nicaragua. Salvadora Enríquez se inspiró en los paisajes del Río San Juan, pintó los paisajes de la región, así que sus motivos de arte son reconocidos en diferentes latitudes.
Por: Sofía SánchezEn los años 60 nació la Escuela de Arte Primitivista en el archipiélago de Solentiname bajo la dirección del padre Ernesto Cardenal, poeta, teólogo y escultor quien además, durante los años 80 asumió el cargo de Ministro de Cultura de Nicaragua. Cardenal inició la escuela de arte en la isla y esta escuela se convirtió después en un gran taller de arte, donde los campesinos se encontraban para analizar y criticar el arte producido por ellos.Ernesto Cardenal vivió en la isla, rodeado de la naturaleza y de los campesinos pintores, poetas y artesanos que los domingos llegaban a la iglesia para compartir y discutir el evangelio. El evangelio lo adaptaron a la realidad y como resultado de estas discusiones podemos leer hoy, lo que se conoce como el Evangelio en Solentiname. Los pintores por medio de sus cuadros explicaban la realidad que vivían. La iglesia se convirtió entonces, en un punto de encuentro para muchos campesinos y jóvenes que se hicieron amigos del poeta Cardenal. Muchos de estos campesinos talentosos pintaban los paisajes de la isla. Hoy son pintores muy conocidos en Nicaragua, entre estos pintores tenemos a Elena y Rosa Pineda, Gloria Guevara, Miriam Guevara, Alejandro Guevara, entre otros.Los años 80 en Nicaragua, es la época del florecimiento del arte primitivista, como también de la poesía de taller, la música y todas las expresiones artísticas que en los años anteriores había sido dominada por la clase intelectual. En esta época es cuando los poetas y pintores ocupan un lugar importante en la cultura Nicaragüense. Tanto en el arte como en la poesía.La pintura primitivista y los talleres de poesía se dan a conocer en muchos países, no solo latinoamericanos, sino también europeos. De esta época hay muchos estudios y antologías y el arte primitivista fue exportado a otros países. Surgen muchos pintores, escritores y poetas que hoy son los que dan a conocer la cultura nicaragüense a través de sus pinturas y sus escritos.Solentiname, cuna de pintoresLa mayoría de los estudiantes de la Escuela de Arte de Solentiname eran entonces mujeres y hombres jóvenes. Ellos pintaban sus cuadros con muchos detalles de la isla, su flora y su fauna; es decir, partían de su propia realidad y le daban colores extraordinarios, vivencia que incorporaron en los paisajes del archipiélago.Entre los detalles de esta pintura tenemos los pájaros que están muy bien representados en sus lienzos, un ejemplo: las oropéndolas con sus nidos colgando de los árboles, detalle muy típico de la isla. Los detalles de la naturaleza nicaragüense están bien dibujados en sus cuadros y los colores de la misma, con mucha originalidad.Cuando vemos un cuadro primitivista nicaragüense, se puede pensar en cuadros pintados por Henri Rousseau (1844-1910) pintor francés, autor de cuadros de dibujo ingenuo, muy detallista, quien usaba el color de la naturaleza de una manera extraordinaria, por ejemplo “Los alegres comediantes” y “El sueño de Yadwigha”.La cultura de NicaraguaCon Ernesto Cardenal como Ministro de Cultura, el arte primitivista y otras expresiones de la cultura nicaragüense, se dan a conocer a nivel nacional, gracias al apoyo oficial recibido. Solentiname, el grupo de islas que queda en el lago de Nicaragua, archipiélago reconocido por su belleza, ve su crecimiento y ya no es solamente Solentiname la cuna de pintores primitivistas, sino también en otras regiones del país, donde muchos jóvenes se manifiestan con sus motivos primitivistas.Muchos pintores fueron descubiertos en esta época y recibieron apoyo del Ministerio de Cultura para que desarrollaran su arte. Entre estos y quienes actualmente están establecidos como pintores nicaragüenses, se pueden nombrar a Juan Ramón Falcón, de la ciudad de Condega en el norte de Nicaragua, Hilda Vogl de la ciudad Matagalpa, en el centro del país y Abel Vargas, de la Isla de Ometepe. Sus obras de arte ha sido expuestas en diferentes galerías en Managua, la capital y en el extranjero.Durante los años 80, la cultura se convierte en una gran escuela, porque el pueblo logró compartir sus expresiones artísticas, se enseñaron unos a otros, considerándose como un gran movimiento cultural nicaragüense. Los pintores de Solentiname ayudaron a los pintores del resto del país y el arte primitivista se convirtió en una alternativa económica para los campesinos en Solentiname y para otros pintores. Una manera de cambiar su situación económica.El arte primitivista ha sido expuesto en galerías de Norte América, Alemania, Suecia y otros países. El arte en Nicaragua ha tenido mucha aceptación y hoy existen muchas galerías de arte donde los pintores exponen sus obras. Un cuadro de 30 x 20 puede costar entre 100 y 150 dólares. No se puede dejar de mencionar que este arte también tiene su competencia cuando existen muchas duplicaciones y uno lo puede encontrar en los mercados nacionales. Para el que no conoce este arte puede comprar en los mercados un cuadro que son solamente copias de la pintura primitivista.Es imposible evitar las reproducciones que hacen los que piratean las obras de los pintores. En un país como Nicaragua es también difícil que muchos pintores puedan sobrevivir de su arte y algunos de ellos tienen otro trabajo para apoyar a sus familias y poder seguir produciendo su obra de arte.En los últimos años ha sido muy difícil para los pintores poder vender sus obras, algunas veces se organizan ferias culturales, donde los pintores, artesanos y escritores pueden vender sus pinturas, artesanías y libros. Se puede decir que la cultura en Nicaragua, no es una cultura de elite, pero no es muy fácil para los nicaragüenses estudiar arte, música y para muchos pobres es casi imposible ir a un teatro para ver una obra teatral o musical o comprar una obra de arte. Lo que uno puede ver en una casa nicaragüense es artesanía y cerámica nicaragüense, ya que esto se produce en grandes cantidades y no es caro.
El arte nicaragüense se sigue desarrollando aunque no existe financiamiento para los jóvenes que quieren estudiar técnicas de arte; además, el material es caro. Es por esto que algunas veces se les hace muy difícil producir sus obras de arte."